TESTIMONIO I

Han pasado siete años ya de aquel día que me presenté en esta Asociación de Alcohólicos Rehabilitados de Cuenca ( ACORAL ) después de pasar durante un año por la Comunidad Terapéutica de Alcoholismo de CERES ( Tomelloso ). Si durante el año que pasé en dicho centro me enseñó que hay vida más allá que la que me ofrecía el alcohol y enseñarme las herramientas necesarias para no volver a caer en el consumo de este y aprender a vivir en abstinencia, a conocer esta enfermedad, porque es eso, otra enfermedad más de las que pueda tener cualquier persona y cuyo tratamiento es para toda la vida y solamente consiste en no consumir alcohol; dicho esto, venir a la Asociación me ha ayudado primeramente a enfrentarme a la realidad de la vida, el día a día de la convivencia con la sociedad, a vivir fuera de la burbuja a la cual había estado durante el período de mi estancia en el centro, ya que por lógica, el alcohol no estaba presente en ningún momento. Me he encontrado con un grupo de auto ayuda admirable, compuesto por personas que por circunstancias diferentes e incluso similares a las miás, les ha llevado al consumo de alcohol, combinadas algunos con otras sustancias, y valoras el esfuerzo y la fortaleza que tienen para que en el día a día vayan superando esta adicción. En definitiva, creo que merece la pena esta nueva oportunidad que me da la vida, el volver a sentirme querido y amado por mi familia principalmente y por todos aquellos que te aprecian, compañeros, amigos, así como, te das cuenta de quienes son tus verdaderos amigos y como decimos aquí los que son “amigos de barra», el volver a recuperar esa dignidad que se pierde cuando uno ha pisado fondo. La Asociación es el complemento perfecto y necesario para no tener una recaída, ya que he comprobado a lo largo de este tiempo que, todo aquel que ha dejado de venir a las terapias de la Asociación al final han caído de nuevo en las garras del alcohol , porque está comprobado “ el bicho “ está adormecido pero al primer descuido o situación que se presente “despierta” y eso lo sabemos todos los que venimos aquí. “Siempre hay una oportunidad para empezar de nuevo, se llama hoy”

SANRUIZMA